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miércoles, 20 de enero de 2010

Jesús De Nazareth

Su Vida, La Verdadera Historia bien interpretada de la Biblia.

Mucho se ha escrito sobre la historia de Jesús de Nazareth. Judío que vivió más de 20 siglos, en Judea, bajo el Imperio Romano.

Este hombre maravilloso, sabio e incomparable, es justamente para millones de creyentes cristianos “Dios mismo hecho hombre”. Aunque pocos de ellos saben, que en los tres primeros siglos de la Primera Iglesia Cristiana, es decir en los tiempos de Pedro, de los cristianos que se convirtieron en sus discípulos, nadie creía semejante cosa.

La Iglesia Católica se ha ocupado muy bien desde hace siglos, en manipular las Sagradas Escrituras, de tal modo que todo encaje según sus necesidades.

Los primeros cristianos no creían que Jesús de Nazareth fuera Dios, mas bien, si sabían, que el era del linaje de David, Salomón, descendiente de ellos y que por tanto era y fue un hombre de Sangre Real.
Era el heredero de la corona judía y por eso los Fariseos y Maestros de la Ley de la época, lo odiaban, pues los denunció diciendo que hacían negocios en el Templo, (cosa que hoy día también hace la Iglesia Católica en todo el mundo). Fariseos y Maestros de la Ley querían deshacerse de alguien tan incómodo, que amenazaba su poder espiritual entre los judíos.

Era mejor eliminar al “heredero de la corona de Israel”, que dejar que levantase al pueblo contra ellos. No por gusto, lo cargaron alguna vez en hombros, gritando: “Hossana al Hijo de David”. Él era el monarca, pero no podía ejercer su reinado, porque su pueblo estaba bajo la dominación romana.

También era noble, de sangre real, Maria Magdalena. Ella pertenecía a la Casa de Benjamín, era de la nobleza judía y por lo tanto, princesa.

Jesús de Nazareth fue un hombre que como todos, trabajó, bebió y comió.

La Iglesia Católica insiste con gran vehemencia 2,000 años después de innumerables mentiras, asesinatos de opositores y personas incómodas, que Jesús de Nazareth era célibe, es decir, que no tuvo esposa, que era soltero, que eligió esa condición, lo cual es falso.

La Iglesia Católica se aferra, con uñas y dientes a la Biblia y la cita en sus pasajes, para defender sus teorías, cosa que es por demás descabellada, si se tiene en cuenta que la Biblia como la conocemos, la recopiló y la hizo traducir nada más y nada menos, que un pagano. (Pagano, se decía de los hombres del campo, que creían en la naturaleza y que adoraban a ésta).

Fue el Emperador Constantino, soberano del Imperio Romano, quien en el siglo III, la mandó recopilar y traducir al latín, adecuando en ésta, muy bien todas las festividades paganas y los mitos en que Roma creía, pero cristianizándolos.

Así por ejemplo, “La fiesta del Dios Apolo” que era el 25 de Diciembre, se convirtió en la fecha del “Nacimiento de Jesús”, llamado el Cristo.

Roma hizo al Cristianismo religión oficial del Imperio Romano, con Constantino, porque éste había crecido de manera desmedida y no había forma de detenerlo. Roma se veía amenazada por la nueva fe, la nueva religión, que predicaba el amor, el perdón, la humildad, un único y verdadero Dios, etc.

Por eso, antes de que se iniciara una guerra civil en el Imperio, entre los seguidores de Cristo y los de Roma, prefirió hacer algo inteligente: Convertir en Religión Oficial al Cristianismo.

Así no quedaba mal, ni con sus súbditos, que adoraban a los Dioses Olímpicos, ni con los romanos, que se habían convertido al Cristianismo, que vieron por fin a su Dios en capillas y podían al fin adorarlo públicamente.

Constantino nunca se convirtió al Cristianismo, eso es falso, fue bautizado cuando estaba en su lecho de muerte agonizando. Es decir, cuando ya no podía hacer nada por resistirse.

Con el Cristianismo como Religión Oficial en el Imperio, así y todo los paganos siguieron adorando a sus dioses, pero ahora, en el mismo lugar que los cristianos.

Varias leyendas míticas de los pueblos paganos, sirvieron para adornar los Evangelios, en algunos pasajes de la vida de Jesús de Nazareth. Los evangelios que mostraban que Él era un hombre casado, que tenia esposa, fueron proscritos por la Iglesia Católica, declarados apócrifos, herejías, Se prohibió hablar en todo el Imperio de Maria Magdalena. Se dijo de ella, que era una prostituta arrepentida, cuando ella era una mujer de origen y sangre noble, de sangre real.

Algo que nadie toma en cuenta, o no se detiene a analizar, son las costumbres judías de la época de Cristo. En los días de Jesús de Nazareth, ser célibe era una ofensa a Dios, era algo mal visto, porque era contrario al mandato divino del Todopoderoso Yahvé, Jehová, Dios Omnipotente, que decía : "procread y multiplicaos".

¿Quien era entonces capaz en esos tiempos de contradecir este mandamiento?

Nadie. Entre los judíos, los padres a sus hijos, desde jóvenes, antes de cumplir la edad apropiada, les escogían esposa, le buscaban su esposa y debían casarse, para estar bien con el pueblo, la fe, su religión y sus creencias divinas.
Por eso, es ilógico pensar que Jesús de Nazareth , primer cumplidor de la ley de Dios, fuera el primero en transgredirla, negándose a procrear y multiplicarse.

"No he venido, para abrogar la ley, sino para cumplirla". Dijo el Mesías, Jesús de Nazareth.

Es más, si leemos los Evangelios, encontraremos que allí mismo, está escrito que Jesús de Nazareth se casó. Allí esta la historia de su matrimonio, de su boda. En las Bodas de Canaan, por razones que el Evangelio no explica, María pidió a Jesús que repusiera el vino, cosa que normalmente hubiese correspondido al dueño de casa o a la familia del novio. ¿Por qué iba a hacerlo, a menos que, en realidad, se tratara de su propia boda?

Hay pruebas más directas que aparecen inmediatamente después de la realización del milagro. La implicación es clara: la boda es la del mismo Cristo.

Como podemos ver Jesús de Nazareth , estaba en su propia boda, cuando de pronto falto el vino y su madre le avisó. Es así que hace el milagro de trasformar el agua en vino y luego uno de los invitados le dice claramente:
"Todos sirven primero el vino bueno, y cuando ya están bebidos el inferior, pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora”.

En fin, la Iglesia Católica,. ha sabido manipular muy bien la verdadera historia de Jesús de Nazareth, callar a los que dijeran lo contrario a sus enseñanzas con la ayuda de la Inquisición, persiguiendo y asesinando a millones de personas, especialmente del sexo femenino, (aproximadamente cinco millones de mujeres), buscando así acabar con la descendencia de Maria Magdalena.

Fuente: http://www.articuloz.com/

miércoles, 13 de enero de 2010

MARIA MAGDALENA

¿ESPOSA DE JESÚS?

En los Evangelios se puede ver, que María Magdalena, juega un papel muy similar a un discípulo.

Está con Jesús en tres de sus momentos claves: lo observa mientras es crucificado, ayuda en Su entierro y es la primera persona que se encuentra con Cristo resucitado.

Estos hechos la hacen importante, como mínimo, en el plano simbólico y pueden explicar el hecho que Pedro sea tan despectivo con ella, como se verá más adelante.

¿Hay alguna prueba de que hubiera una relación más íntima entre la Magdalena y Jesús?
Lamentablemente, el Nuevo Testamento nos falla a este respecto. La lectura convencional de los Evangelios no nos da pista alguna de una posible relación entre ambos.

¿Qué hay de las fuentes al margen de los Evangelios tradicionales?

Uno de los llamados Padres de la Iglesia, Hipólito en sus comentarios sobre el “Cantar de los Cantares”, sí que parece mencionar a María Magdalena, si bien de una forma un tanto indirecta:
Por si acaso las mujeres apóstoles dudaban de los ángeles, Cristo mismo fue a ellas para que fueran apóstoles de Cristo y, mediante su obediencia, rectificaran el pecado de la antigua Eva.
Después, pasa a relatar cómo Cristo se mostró ante los apóstoles varones y dijo: “Soy Yo quien se apareció a esas mujeres y Yo quien quiso enviároslas como apóstoles”.

En el Evangelio de Felipe (63: 33-6), uno de los llamados Evangelios Gnósticos encontrados con el tesoro de Nag Hammadi en Egipto, se utiliza un lenguaje más confuso para describir una posible relación íntima entre Jesús y María Magdalena.
En este texto se dice que Jesús solía “amarla más que a todos los discípulos” y que solía “besarla a menudo en la boca”, actitud por la cual los discípulos varones se ofendían. Aunque no hay en ello indicio alguno de auténtico matrimonio o de convivencia, en el lenguaje copto en que están escritos los textos se utiliza para describir a María Magdalena la palabra koinonos, que ha sido traducida por Susan Haskins (en su libro María Magdalena, mito y metáfora, de 1993) como “consorte” o “compañera”.

Uno de los textos de Nag Hammadi es conocido como el Evangelio de María.
En él encontramos una referencia al hecho de que ella era la destinataria de la revelación, para gran disgusto de los apóstoles varones.
En dicho Evangelio (17:10-18), encontramos que Andrés duda de que María viera realmente a Cristo resucitado y que Pedro pregunta: “Ha hablado el Salvador con una mujer sin nuestro conocimiento y a escondidas?”. Y continúa: “La prefiere a nosotros?”. Más adelante, en el mismo texto, Levi reprende a Pedro, diciéndole: “Si el Salvador la ha hecho digna, ¿quién eres tú para rechazarla? Seguro que el Salvador la conoce muy bien. Por eso la amaba más que a nosotros”.

Lo que nos muestran estos textos es que las figuras de las mujeres seguidoras de Jesús bien podrían haber tenido un estatus más alto de lo que se nos quiere hacer creer, aunque no aclaran la cuestión principal de sí Jesús y María eran marido y mujer. En lugar de ello, nos ofrecen, sugerentes atisbos y posibilidades y dan pie a líneas de pensamiento y teorías basadas en tal suposición.
Una teoría que incita a la reflexión es que la historia recogida en el Nuevo Testamento sobre Las Bodas de Canaan, en la que Jesús realiza el milagro de convertir el agua en vino, podría ser, en realidad, un relato distorsionado de la propia boda de Jesús.

Esta teoría tiene mucho a su favor y bien puede ser una de las pistas principales para zanjar esta polémica.

Ésta y el hecho de que en aquel tiempo se habría esperado que Jesús, como judío que era, se hubiera casado, son caminos que merecen ser seguidos por el investigador.

Nos quedamos, pues, con las siguientes CONCLUSIONES:

• El personaje de María Magdalena en el Nuevo Testamento bien podría haber tenido una relación más íntima con Jesús de lo que se pensó en principio.

• María estaba con Jesús en momentos clave de la historia, particularmente en Su muerte, entierro y resurrección.

• No hay pruebas directas en los textos que hoy por hoy conocemos, ni tampoco en los Evangelios, que corroboren la hipótesis de que Jesús y María estuvieran casados. Ni siquiera los Evangelios hallados en Nag Hammadi (en 1945) se pronuncian con pruebas (o carecen de ellas) respecto a este tema, salvo una referencia de Felipe a una posible consorte.

¿Qué le ocurrió a María después de la muerte de Cristo?
Según la tradición católica, María Magdalena murió en Éfeso, donde vivió junto con María, Madre de Jesús, y Juan, el supuesto autor del cuarto Evangelio.
Sin embargo, esta tradición cuestiona una leyenda del siglo vi, mencionada por Gregorio de Tours que establece que un documento aún más antiguo ofrece la versión de que María Magdalena viajó a Aix-en-Provence, en Francia, con el séquito de San Maximino. (Esta historia parece ser la catalizadora de las teorías de la Sang Real “sangre real” o linaje de sangre real de Cristo, de nuestro tiempo).

En los círculos gnósticos también se conoce a María Magdalena como la “amada”, con lo que, de nuevo, se la relaciona con la hipótesis de una unión con Jesús.

Según el antiguo sistema hebreo de la “guematría, o simbolismo numérico”, el nombre “María Magdalena” y su correspondiente cifra en este sistema, el “153” indican que, en este contexto, María era la “Diosa”.

Parecería lógico, que el papel de María Magdalena, fuera el de consorte de Jesús, o, el de personificación de la Divinidad Femenina.

La historia de María Magdalena está envuelta en mitos, leyendas y simbolismos.
Ella ha llegado a representar y sostener el papel del mismísimo espíritu de la antigua Diosa venerada por todo Oriente Medio y Europa hace miles de años.
Que estuviera casada con Jesús ó que le diera un hijo son cuestiones que, simplemente, no se pueden probar por lo que sabemos, hasta el día de hoy.


Fuente: http://www.portalplanetasedna.com.ar/